Listo las vacaciones, maletas preparadas, brocneados (siempre con protector solar ….), paraguas por si llueve, botas de campo… pero ¿Y qué vamos a comer?

Muchos sois los que en consulta venis con cierto miedo a que os eche la bronca 😛 cuando habéis estado de viaje o tenéis un viaje en mente ¿Perderé mi recorrido? ¿Podré hacer dieta? ¿Vendré con 8 kilos de más?

Error: la nutri que os regañe…. no Mola –  o nunca se ha ido de viaje. Pero entonces nos surge la misma duda ¿Qué puedo hacer en un viaje para que mi esfuerzo no se vaya al traste? ☺. Os dejo mis recomendaciones:

  • 1⃣ En primer lugar debes saber que si te vas de viaje es algo que haces sobre todo para despejarte, para conocer y sobre todo para disfrutar, por tanto: no te obsesiones y haz lo que tenías pensado hacer cuando reservaste el billete: DISFRUTA.
  • 2️⃣ Si tu hotel tiene buffet libre de desayuno, piénsalo antes de atracar la sección de donuts, ve las opciones e intenta siempre aquellas que se ajusten más a tu plan de comida y oye: el donut también puede caer y no pasará nada 🙂 
  • 3️⃣ Si tuvieses algún super cerca también puedes comprar meriendas o snacks saludables como frutos secos o fruta variada para evitar entrar en el bucle de “tengo hambre, me voy a comprar una bolsa de patatas” 
  • 4⃣ Piensa que, por lo general, viajar significa andar un montón! Puedes planificar con antelación por donde te vas a mover y los sitios donde puedes comer evitando ultraprocesados y comida rápida (Mcdonald y cosas asi) Intentand aprovechar al máximo la gastronomía local ! Quién sabe cuando vais a volver por esos lugares maravillosos, no os queréis arrepentir de no haber probado cosas !
  • 5️⃣ Aprovecha los días para desconectar y disfrutar del momento teniendo en cuenta que tu “dieta” es un estilo de vida y, como tal, un dulce o una “escapada” entra dentro del plan 

Y si aún así, piensas que lo has hecho fatal…. No pasa nada 🙂 Habrás disfrutado y volverás a tu rutina normal dentro de poco! No te tortures pensando en lo que «podrías haber adelgazado» o «lo que puedes haber ganado de peso» porque no merece la pena. Créeme.